Viajes

La globalización ha permitido que millones de ciudadanos puedan hacer ese viaje soñado que hasta hace un par de décadas era imposible por su alto costo. La nueva realidad económica basada en el libre comercio y en la apertura de las fronteras en la Unión Europea ha supuesto un cambio notable en cuanto al estilo de vida de los ciudadanos se refiere.

Lejos han quedado aquellos reportajes televisivos en los que se veía a ricos disfrutando de lujoso viaje a destinos exóticos, en la actualidad la clase media se ha apoderado de todos esos placeres y ha generado un importante impacto en el sector.

El turismo está de moda, se calcula que más del 60% de las personas mayores de edad planifican al menos 2 viajes al año, algunos son en su propio país y otros son a nivel internacional. Conocer la historia y costumbres de otros países es enriquecedor, también permite tener un punto de vista más global de cómo somos y por qué tenemos tantos nexos con otras civilizaciones.

El ser humano siempre ha sido nómada, ha tenido que desplazarse hasta todos los rincones del planeta para encontrar los medios para subsistir, desde sus inicios en el continente africano hasta nuestros días los humanos han necesitado desplazarse para sobrevivir.

 

 

 

La ciencia ha permitido que a través de las pruebas genéticas se pueda comprobar que todos tenemos orígenes muy distantes a nuestro actual lugar de residencia, desde americanos con genes africanos hasta europeos cuyos antepasados habitaron tierras de medio oriente.

El mestizaje de la mayoría de los ciudadanos es evidente, todos tenemos algo del resto, a lo largo de milenios se han ido configurando sociedades divididas por fronteras, idiomas y costumbres, pero lo cierto es que nos asemejamos al resto mucho más de lo que creemos.

Tal vez esta inquietud por conocer o la necesidad de subsistir ha hecho que el ser humano tenga la necesidad de descubrir nuevos países y sus culturas, algo que ha sido determinante para la humanidad porque ha facilitado compartir conocimientos.

En nuestros días la mayoría de ciudadanos viajan por placer, otros lo hacen por negocios, ambos son muy importantes para distribuir las riquezas generadas por los países más desarrollados en pos de los que cuentan con menos recursos. África es un claro ejemplo de cómo el turismo puede ayudar a mejorar la economía de un país a la vez que puede ayudar a mantener el equilibrio en un ecosistema siempre que el turismo no sea masivo.

 

 

 

Los safaris son viajes organizados por las agencias para que los extranjeros puedan conocer la fauna y flora, los turistas pueden ver cómo viven los animales en su hábitat natural, además también se pueden conocer las costumbres y rituales de los habitantes del país que se visita.

Este tipo de economía ayuda a mejorar la calidad de vida de quienes no tienen más recursos que lo básico para subsistir, también ayuda al crecimiento de la zona en la que se realizan las excursiones, permite crear nuevos negocios entorno a los turistas.

Este hecho es extensible a otro tipo de viajes como los de ciudad, desde las empresas aeronáuticas hasta las hosteleras pasando por las del transporte local y la restauración, todos han visto crecer sus cifras de negocio a medida que la globalización ha hecho llegar turistas en grandes cantidades.

Viajar es enriquecedor a nivel cultural, poder conocer otro tipo de gastronomía, literatura, arquitectura y la historia de los países a los que se visita mejora la empatía hacia los demás y ayuda a que todos podamos convivir aceptando las diferencias del otro.

 

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