Economía global

Según los indicadores y previsiones de los principales expertos económicos la economía mundial crecerá a partir del tercer trimestre de 2021, los análisis realizados por importantes empresas consultoras permite afirmar que algunos países crecerán a partir del 2022 con dígitos de 2 cifras.

Los últimos meses han sido muy perjudiciales tanto para la salud como para la economía de la mayoría de países, aunque algunos de los más desarrollados han podido sortear la crisis con menos daños es cierto que para muchos ha sido crítica la situación y tardarán años en volver a estabilizar sus datos macroeconómicos.

Todos los sectores han padecido los estragos de la pandemia, el turismo ha sido el que peores cifras arroja debido a las restricciones que han tenido que imponer los gobiernos para frenar la transmisión del virus. Hoteles, empresas aeronáuticas, restaurantes y medios de transporte terrestre han sido los principales perjudicados. Todo parece indicar que hasta el año 2023 no se alcanzarán las cifras alcanzadas en 2018.

Tanto ha sido el daño ocasionado por el virus que las más prestigiosas compañías aéreas han tenido que dejar de forma indefinida en tierra un gran número de aviones porque no era viable mantenerlos activos ya que el número de viajes ha descendido más de un 60% de media.

Las previsiones a medio plazo son positivas aunque será necesario realizar ajustes para que las empresas más perjudicadas puedan salir a flote. Estos ajustes se centrarán principalmente en la reducción de plantilla y la optimización tanto de gastos como de producción.

 

 

 

Para que la economía global vuelva a activarse será necesaria la colaboración tanto de gobernantes como de las empresas financieras, la bajada de intereses en los créditos y una nueva normativa deben ser las principales estrategias para que se creen nuevas empresas y para que las que han padecido de forma más notable los estragos de la crisis no cierren definitivamente.

Es necesario reestablecer el tejido empresarial perdido, también será determinante ayudar a las empresas que han quedado seriamente dañadas por el parón económico.

Uno de los aspectos más importantes que ha dejado esta crisis es el de la implementación del teletrabajo, las nuevas tecnologías han ayudado mucho en mantener miles de puestos de empleo gracias al home office. El trabajo en línea ha sido un factor fundamental tanto para reducir el número de contagios como para mantener puestos de empleo.

La inversión en I+D ha sido determinante para la creación de plataformas digitales, las videoconferencias y las herramientas de gestión online han facilitado la productividad de las empresas. Este hecho ha sido tomado muy en cuenta por dirigentes de empresas, ha demostrado que el trabajo desde casa es posible para muchos empleados y que se puede mantener el nivel de productividad sin presencialidad.

 

 

Lo ocurrido en los últimos meses va a suponer grandes cambios en cuanto a nuestra forma de vivir se refiere, va a ser un antes y un después en las rutinas de las empresas y en las relaciones personales.

A partir de un profunda reflexión, tanto empresarios como gobernante tendrán que tomar decisiones que permitan mejorar la productividad y ayudar al medio ambiente ayudándose de las nuevas tecnologías, el hecho de poder trabajar sin desplazarse a la empresa será muy positivo para reducir la contaminación en las ciudades lo que repercutirá en una menor exposición a patógenos y en una mejora en la calidad de vida.

El transporte en las ciudades estaba en niveles críticos, la densidad de vehículos en las horas punta era insostenible en las principales capitales. Gran parte de los desplazamientos se deben a motivos laborales, el teletrabajo puede ser fundamental para corregir ciertos problemas que están afectando seriamente tanto la salud como la calidad de vida de personas que residen en la ciudad.

 

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